Gandamak, 1842


Tras abandonar Kabul, una columna de más de 15000 personas (militares y civiles) fue hostigada sin piedad por tribus afganas en los pasos de montaña nevados. La batalla de Gandamak fue el capítulo final de la retirada británica de Kabul en 1842 durante la Primera Guerra Anglo-afgana.

El 13 de enero de 1842 se libra esta batalla en uno de los lugares más gélidos del mundo: las colinas de Gandamak, en la ruta hacia Jalalabad. El Imperio británico se juega la supervivencia en un enfrentamiento desigual.

Un grupo reducido de supervivientes británicos fue rodeado en una colina tras días de masacre en la nieve. Miles de feroces guerreros afganos, expertos conocedores del terreno y con la moral por las nubes, luchan contra lo que queda del 44.º Regimiento de Infantería de Essex -20 oficiales y 45 soldados regulares-agotados, congelados y con apenas 20 mosquetes que todavía funcionan.

Los afganos intentan convencer a los británicos para que entreguen sus armas y así respetar sus vidas. Un sargento del 44º grita ¡Ni hablar! El acuerdo no es posible, se ha acabado la negociación antes de haber empezado.
Los locales lanzan una serie de ráfagas de precisión con sus rifles jezail.

Los británicos, atrapados en un montículo nevado, responden con sus últimos disparos antes de pasar al combate cuerpo a cuerpo cuando se acaba la munición.

En un movimiento desesperado para proteger la bandera del regimiento, el Capitán Thomas Souter se la envuelve en la cintura. Los afganos, confundiendo la seda con la faja dorada de un general de alto rango, deciden no «eliminarlo» para pedir un rescate.
Los británicos luchan con bayonetas hasta que no queda nadie en pie. Es una derrota absoluta para el Imperio. Todos murieron, excepto el capitán James Souter, el sargento Fair y siete soldados que fueron hechos prisioneros.
Mientras sucede la masacre, un solo hombre, el cirujano William Brydon, logra esquivar a los contrarios. Llega a Jalalabad montado en un caballo moribundo. Cuando le preguntan dónde está el resto de los hombres, responde con una frase épica: «Yo soy el ejército«.

¡Una victoria aplastante para los afganos en su terreno! El Imperio Británico tendrá que revisar su estrategia.
Gandamak se convirtió en el símbolo máximo de la humillación imperial británica en Afganistán.

En total, durante la retirada de Kabul, el ejército británico perdió 4.500 soldados, además de unos 12.000 civiles, entre ellos las familias de los soldados indios y británicos, además de trabajadores, sirvientes y otros seguidores indios del campamento.

– ooOoo –
Las figuras
Oniria miniaturas ofrece una impresionante recreación histórica de la Batalla de Gandamak (1842) a través de un par de sets de figuras de alta calidad.

Oniria es una marca reconocida en el mundo del modelismo por el dinamismo de sus poses y el rigor histórico en los uniformes.
Esta serie se centra en el trágico episodio de la Primera Guerra Anglo-Afgana, inspirado en la famosa pintura de William Barnes Wollen, Last Stand of the 44th Regiment at Gandamak.



Las figuras ofrecidas por Oniria congelan (nunca mejor dicho pues debió hacer un frío de mil demonios) el momento en que un pequeño grupo de supervivientes británicos y cipayos, rodeados por tribus afganas en una colina nevada, decidieron luchar hasta el final en lugar de rendirse.
Sets Disponibles.
Gandamak I: Este set incluye un grupo de cinco figuras que representan a los soldados del 44º Regimiento de Infantería en su última resistencia.

Gandamak II: Una continuación o expansión del primer set. Seis figuras más para completar la dramática escena.

Las figuras son de metal, a una escala de 28 mm. que permite realizar una bonita escena en un espacio muy reducido, la que se presenta en este pequeño artículo se recoge en una peana de 8 x 10 cm.




Alejandro Labourdette Díaz




