Francisco Sarmiento, Comandante del Tercio de Nápoles. Asedio de Castelnuovo, 1539

En el siglo XVI dos grandes potencias se disputaban la hegemonía en el Mediterráneo, el Imperio Otomano del sultán Solimán el Magnífico y la Santa Liga (Venecia, Papado y el Imperio) con el emperador Carlos V al frente.

El asedio de Castelnuovo tuvo lugar en julio de 1539 y fue un enfrentamiento clave entre el Imperio Otomano del sultán Solimán el Magnífico y las fuerzas de la Liga Santa (Venecia, Papado y el Imperio), especialmente las tropas del Imperio español bajo el mando de Francisco de Sarmiento, maestre de campo del emperador Carlos V. Fue una de las acciones más heroicas de la época de las guerras del Mediterráneo entre cristianos y otomanos.

Castelnuovo (actual Herceg Novi, en Montenegro) era una plaza fuerte tomada por Andrea Doria (almirante genovés al servicio de Carlos V) a los otomanos en 1538 y un año después, el sultán Suleimán el Magnífico, ordenó su recuperación enviando para ello una gran fuerza al mando del célebre corsario Barbarroja (Khair ad-Din).

El asedio duró varios días y a pesar de estar completamente rodeados, los españoles rechazaron múltiples asaltos, causando enormes bajas al enemigo.

Finalmente, cuando las defensas colapsaron y el castillo fue tomado, los soldados españoles lucharon hasta el final. La mayoría murieron en combate; muy pocos sobrevivieron.

Barbarroja habría elogiado a los españoles como “los más valientes enemigos que jamás había enfrentado

La escena

El trabajo de la viñeta ha sido a medias entre mi compañero Antonio Zapatero encargado del modelado y yo mismo, que les dí color a las figuras.

A continuación os presento un paso a paso de ambas cosas empezando por el burgalés Francisco Sarmiento, Maestre de Campo al mando de las tropas del Tercio de Lombardía

La pintura:

Arcabucero

La pintura:

Abanderado

Quizás la pieza que más disfruté pintando:

El paso siguiente fue la pintura del Terreno:

La escena completa en masilla:

Y, finalmente, pintada:

Solo me queda agradecer una vez más la confianza que depositó Antonio en mí para la pintura de las figuras tan magistralmente modeladas y espero que os guste el resultado final.